
Los últimos estudios sobre el universo, cuando las observaciones astronómicas nos han permitido ver sus límites y la radiación de fondo de su mismo origen, se centran hoy en día en que hay más allá del universo se centran en que hubo más allá del universo. Al contrario de la teoría vigente hasta hace unos años en los que todo el espacio y el tiempo se concentraban en un solo punto y que no había un antes del Big Bang, ahora se especula sobre la existencia del infinito más allá del universo en ese infinito existe un vacío cargado de energía que, al concentrarse, crea universos.
Estos universos pueden llegar a ser de todo tipo de tamaños y las leyes físicas no han de ser exactamente iguales a las nuestras pero lo que a mí me ha llamado profundamente la atención es la idea de que hay una cantidad infinita de posibilidades. Es como el párrafo que leí en la Historia Interminable de Michael Ende en la que aquellos que habían perdido todo recuerdo se dedicaban a juntar letras al azar la intención es que si se pasaban el tiempo suficiente podrían llegar escribir una palabra, una frase e, incluso, un relato? ¿Que pasa si tienes una cantidad infinita de universos creándose y destruyéndose eternamente? que nos encontramos con que la realidad actual se repite de forma infinita como de un eco se tratara. Dentro de nuestro universo limitado nuestra experiencia es única e irrepetible ya que, por muy grande y antiguo que sea, las posibilidades dentro del mismo de que se repita un hecho son tan ridículas que es imposible que se repita en el periodo de tiempo que sea posible dicho hecho. Tardará en suceder miles de millones de años, o mucho más, pero llegará el momento en el que todo el material fusionable del universo se habrá consumido y será imposible la creación de nuevas estrellas, pero en el infinito se van creando universos de una forma infinita. Seguramente que en las inmediaciones de nuestro universo no se produzca un universo en una cantidad enorme de tiempo, no me atrevo a poner cifras cuando las comparo con el infinito cualquier cantidad es insignificante, igual de insignificante es el universo respecto al infinito una partícula insignificante y más insignificante a medida que, con nuestra imaginación, ampliamos nuestro campo de visión. Un punto dentro de la nada pero si pudiésemos seguir viendo ese punto insignificante dentro del infinito y siguiesemos ampliando nuestro campo de visión empezariamos a ver que nuestro universo está rodeado de otros universo y si pudiésemos seguir ampliándolo puede que viésemos que ese grupo de universos crean estructuras más complejas. ¿ A eso se reduce la existencia? ¿a una cuestión de escalas? ¿donde quedamos nosotros dentro de esta cacofonía infinita de creación y destrucción? La verdad es que cuando pienso en este tipo de cosas veo lo insignificantes que son nuestras preocupaciones. Hagamos lo que hagamos, nuestras decisiones se repiten de la misma forma infinita o de infinitas formas diferentes durante toda la eternidad en universos distantes. Sin embargo, para nosotros estas decisiones son únicas ya que nuestra propia experiencia no nos permite comunicarnos con esos alter egos infinitos debido a nuestra imposibilidad de abandonar nuestro universo y de encontrar dentro de la inmensidad dichos universos idénticos al nuestro. Nuestra existencia puede ser insignificante pero, cuando nos enfrentamos al infinito, y la realidad tiende a cero, cualquier decisión que tomamos adquiere la misma relevancia que el inicio del Big Bang.



